Cuando un joven en riesgo de vulnerabilidad accede y permanece en la educación superior, se apropia de su vida y su destino.

Se afianza como individuo con la oportunidad de elegir y transformar su futuro.

• Porque un joven que se educa puede lograr un cambio cualitativo en su vida y la de su familia.

• Porque un joven que se educa tiene mayores probabilidades de prevenir o remediar en forma sostenible la pobreza, el hambre y la desnutrición, las enfermedades y demás adversidades que se pueden presentar en un entorno desfavorable.

• Porque un joven que se educa cuenta con mayores posibilidades de superar las profecías del "no puedo" y estar preparado para nuevos desafíos.

• Porque un joven que se educa transforma sus necesidades en oportunidades.

Un profesional puede cambiar su historia personal
Muchos profesionales pueden cambiar la historia social.